mar 15

La escafandra sumergida

flickr.com / Daquella manera

Cortes abruptos, ángulos poco tradicionales, imágenes desde el encierro son lo que caracteriza la película del director Julian Schnabel. La escafandra y la mariposa se basa en la biografía del antiguo redactor en jefe de la revista “Elle” Jean-Dominique Bauby quien a ritmo del parpadeo logró escribir una novela después de haber sufrido una embolia masiva que lo dejó completamente paralizado. Desde las primeras imágenes la película nos transmite a la vez la claridad mental con la que Bauby percibe lo que le sucede y la turbia sensación física del encierro típicas del “síndrome de cautiverio”. Con un argumento aparentemente limitado Schnabel logra cautivarnos dentro del mundo de Bauby. Sus deseos, fantasías y reflexiones sobre la vida son puestas sobre la pantalla sin irse a un tono demasiado analítico ni dramático. El humor del personaje y su capacidad para sumergirse en sus recuerdos e imaginación nos llevan a un mundo paralelo lleno de placeres del cuerpo, detalles ínfimos y conversaciones simples pero profundamente sentidas que parecen ser lo que Bauby rescata como lo más importante de su vida. La historia misma de Jean-Do, el modo en el que asumió su accidente, la escritura del libro, el síndrome de cautiverio, la fotografía y la producción de la película ofrecen un material muy rico para las discusiones, sean estas a un nivel técnico o incluso filosófico.